Me hace ruido : episodio 23 : Tinder: citas rápidas, vínculos fugaces y terapia eterna

E23 - portada.jpg

Dublin Core

Título

Me hace ruido : episodio 23 : Tinder: citas rápidas, vínculos fugaces y terapia eterna

Descripción

En este episodio analizamos cómo Tinder transformó las formas de vincularnos, reemplazando el contacto cara a cara por algoritmos, perfiles y swipes.
Con humor, datos y entrevistas, exploramos qué se perdió en el camino: el deseo, la pausa, el encuentro real.
¿Estamos más conectado o más solos?

Transcripción:
Todo bien con la tecnología digital, pero siento que hay algo que nos estamos perdiendo. Me hace ruido. Un podcast algo incómodo, pero necesario. Me hace ruido. Vivimos rodeados de pantallas, plataformas, algoritmos y dispositivos que nos prometen todo. Conexión, eficiencia, diversión, amor, likes, pero ¿qué se perdió en el camino? Mi nombre es Darío y me acompañan Fátima y Juan. Del chat al ghosting en 3, 2, 1. Su IPS a la derecha te responde. Te habla dos días, te clava el visto una semana, te vuelve a escribir como si nada y se juntan a tomar algo. Después de eso no se miran más. Bienvenides a la era del levante digital. Y eso si tienen suerte, porque a veces ni siquiera te clavan el visto. Simplemente desaparecen como si fueran parte del algoritmo. Pero para siempre fue así, conocer gente siempre fue tan efímero, porque hace 15 años nadie decía nos conocimos por Tinder, decían nos cruzamos en la facultad o una amiga nos presentó. Claro, existía algo llamado el contacto humano, mirarse a los ojos, hablar en persona e incluso vivir la incomodidad del silencio. Y ahora la incomodidad la reemplaza un emoji, un fueguito, un hola a las 3 de la madrugada y la ilusión de que hay alguien del otro lado que de verdad te quiere conocer. Hoy en Me Hace Ruido nos metemos con Tinder, la app más usada para conectar, aunque a veces lo único que conectamos es el wifi. Vamos a hablar de cómo esta aplicación vino a reemplazar las formas clásicas de conocer Ya sea para una amistad, una relación sexo afectiva o el famoso ver qué onda. Y lo vamos a hacer con datos, investigaciones, entrevistas y claro, un poco de cercasmo. Porque no se trata solo de si funciona o no, sino de preguntarnos ¿qué se perdió en el camino? ¿Qué pasa cuando el deseo se desliza con el dedo y las emociones tienen un botón de bloqueo? Quédate, porque en este episodio vas a ser mach, pero con preguntas que quizás no esperabas. Del chat al ghosting en 3, 2, 1... Tinder se lanzó en 2012 y desde entonces, bueno, cambió la forma en que la gente se encuentra, se enoora, se confunde y a veces se enamora. Hoy tiene más de 75 millones de usuarios en todo el mundo y en Argentina es una de las apps más descargadas del rubro. Según el trabajo Seducción en Tinder, una nueva práctica comunicativa, lo que se transforma no es solo la forma de conocer gente, sino el modo en que nos mostramos. El perfil, la foto, la bio, todo se convierte en una especie de pitrina personal. Claro, pasamos de cómo sos impersonal a cómo te vendes en 5 segundos, es como hacer un trailer de vos mismo, sin presupuesto. Y además con reglas nuevas, porque como dice el estudio, el lenguaje de la seducción se codifica. Un mach significa algo, un silencio significa otra cosa y una respuesta tipo jajaja puede ser todo o absolutamente nada. Todo depende del timing, del emoji que usas, de si pones jiji o jajaja, sí amigos, el algoritmo también aprende de nuestra risa. Pero más allá del chiste, lo que el estudio propone es que Tinder no solo refleja cómo nos vinculamos, sino que también lo moldea. Y en esa lógica, quizás lo que estamos perdiendo no es solo la espontaneidad, sino también la capacidad de leer el cuerpo, el tono y el momento real. Del chat al ghosting en 3, 2, 1. Para entender cómo Tinder impacta en las formas actuales de vincularnos, hablamos con Aracely Sánchez, psicóloga y terapeuta sexual, que viene trabajando con personas que usan o han usado apps de citas. Queremos saber qué cambia cuando las relaciones comienzan en un entorno mediado por algoritmos, imágenes y chat de idas y vueltas. Y sobre todo, si esa lógica del elegí tu propia aventura amorosa, no nos está dejando más vacíos que conectados. Del chat al ghosting en 3, 2, 1. ¿Vos crees que Tinder vino a reemplazar las formas tradicionales de conocer personas o simplemente las amplió? Me parece que Tinder es una forma más o se amplía la forma de vincularse, de conocer personas, pero sí es verdad. Me parece que con la vorágina que todos tenemos en la actualidad es como el medio más privilegiado en comparación de las formas tradicionales para conocer personas que se usa hoy. Ya actualmente tenemos mucha dificultad por ahí como para salir a un bar, conocer personas, estar en el ámbito de trabajo, en una salida con amigos. O sea, estamos como en una sociedad más individualista, si se quiere, con menos tiempo, para el ósido, entonces la gente apunta más las aplicaciones como Tinder, por ejemplo, pero no quiere decir que sea un reemplazo. O sea, las otras formas siguen existiendo. Por ahí tendemos a etiquetar que las personas que están en Tinder es para algo casual o algo no serio, o que las personas que están ahí son como más libres sexualmente, no necesariamente es asidia. Estos odios se pueden manejar con personas que conocemos tanto en la presencialidad como en la virtualidad. Por ahí está bueno poder sacarnos estas etiquetas o estos prejuicios. ¿Vos crees que tuvo algún impacto emocional justamente en las que la usan? Sí, precisamente como las personas hoy, es como que en sus vínculos no saben lo que quieren o buscan estos vínculos más fugaces y efímeros. Por ahí hay personas que entran a las aplicaciones realmente para conocer personas, ya sea en tono de amistad o tono de una relación seria, y sí les afecta emocionalmente en cuanto a la frustración de no poder encontrar o hacer match o conseguir o coincidir con alguna persona que tenga los mismos gustos, intereses, valores, porque, a ver, no es lo mismo decir yo voy a una biblioteca, yo se lo voy toda la semana, es justo, conozco a una persona en la biblioteca, bueno, ya sé que compartimos un mismo gusto, mismo pasatiempo, a que en una aplicación de Tinder que por ahí no compartimos los mismos valores, no compartimos los mismos gustos, o sea, es como el proceso de conocerse el famoso ping-pong de preguntas y respuestas. Entonces las personas tienden a frustrarse más rápido porque la verdad que ese cuestionario que hacemos en la virtualidad llega a tiempo, desgasta, siempre son las mismas conversaciones vacías y no siempre coincidimos con la otra persona en lo que queremos y lleva como esta frustración y aburrimiento, digamos. ¿Y vos decís que también puede influir en el tema de la autoestima? Me parece que sí, pero eso también va a depender de cada persona, ¿no? O sea, dependiendo de cómo la persona tenga su autoestima, si estamos hablando de una persona con una autoestima bajo, como muy empobrecido, que tiende a tirarse para menos, o sea, no tener éxito en esta red social va a ser un factor más que contribuya negativamente a su autoestima. Lo que sí, esto del match, o sea, tenés tantos likes, tantos corazones, tantos match, bueno, sí, contribuye quizás a uno sentirse un poco más ganador o ganadora, ¿no? En comparación de si tenemos menos match, eso también va a influir. ¿Y vos crees que la lógica de consumo y justamente descarte que proponen las apps está afectando la forma de vincularse? Sí, por supuesto. O sea, para mí no es que las apps nos proponen una lógica de consumo y descarte, a mí estos vínculos de consumo y descarte ya vienen dándose de antes, de la extensión de las aplicaciones o del furor de Tinder, o sea, en estos vínculos superláviles, sin ningún marco que nos encuadre, sin vinculación, digamos, y que hayamos llevado esta modalidad a las aplicaciones es otra cosa. ¿Y observás diferencias generacionales en el uso de estas plataformas, por ejemplo, entre adolescentes, jóvenes o los adultos? Me parece que los jóvenes y los jóvenes, pero hay mucha gente adulta que se animó a probar esto, sobre todo cuando salen de viaje o también como una forma nueva para conocer personas. Me parece que las personas más grandes se están animando como a explorar esto. ¿Vos qué consejos le darías a alguien que quiere empezar a usar Tinder? Me parece que el mejor consejo sería esto, ¿no? Que si deciden reunirse con alguna persona, siempre tener algún familiar, amigo, un contacto seguro que sepa con quiénes nos reunimos, en dónde, marcar la ubicación, que es en un lugar público preferentemente, porque bueno, caras vemos, trastornos mentales no sabemos, pero más que nada por una cuestión de autocuidado, de seguridad. Interesante como incluso desde la terapia, se comienza a ver que el vínculo se ha vuelto más inestable, más descartable, casi efímero. Como si todo se tratara de mantener la ilusión de conexión sin pasar nunca por el verdadero encuentro. Y ahí es donde muchas personas sienten frustración, porque lo que prometía facilidad, termina complicando lo emocional. Del chat al ghosting en 3, 2, 1. Si todo hoy pasa por una pantalla, ¿cómo hacían antes? Bailabas lento en una fiesta, te cruzaban la parada de colectivo y si no te animabas a hablar te quedabas con la duda toda la vida. Y sin Google para stalkear, sin doble tilde, sin video de presentación, era pura intuición y un poco de nervios. Tengo data. Según la investigación, las relaciones de pareja y la era digital plantea que el uso de Tinder modifique incluso la forma en que pensamos las relaciones. Ya no hablamos tanto de conocer a alguien, sino de emparejar por compatibilidad. Claro, el amor como algoritmo y si no hay compatibilidad, scroll y otra cosa. Pero, ¿qué pasa si escuchamos a alguien que vivió otra época? Una época sin tanta pantalla y con más cercanía, persona a persona, ese face to face. Hablamos con Ana Salazar que nos contó cómo era vincularse sin estas apps. El chat al ghosting en 3, 2, 1. Ana no conoce la aplicación Tinder. La aplicación es más que nada de citas que te permite conectar con otras personas. Yo me comunicaba por correspondencia. Era muy difícil porque tardaba y ahora es más fácil porque el mensaje llega más rápido. Desde su perspectiva, ¿qué aspecto de las citas tradicionales se perdieron con esta aplicación de citas? Y yo por lo que veo en el noviazgo de los jóvenes, se perdieron muchas cosas como ser el romanticismo, el interés, el respeto en el noviazgo. ¿Notaste algún cambio en la forma en que se perciben el compromiso entre las personas que usan Tinder? Yo creo que sí, porque a los jóvenes le asusta el compromiso. La responsabilidad de tener una relación y buscar algo más casual. Y esto le debe molestar a las personas que buscan algo más formal, por así decirlo. Muchas gracias, Ana, por tu tiempo. Parece lejano, pero no pasó tanto tiempo y sin embargo, algo cambió profundamente. Tal vez no se trate de la nostalgia, sino de recordar que había otras formas posibles de estar con otros. Del chat al ghosting en 3, 2, 1. Para muchos, Tinder es solo una app para chatear un rato, pero para otros puede ser el inicio de una relación real. O de una decepción, porque el match no siempre garantiza un encuentro, ni mucho menos una conexión. Un trabajo publicado por el Conicet que se llama No Sos Vos es Tinder, analiza cómo se redefinen las prácticas afectivas y los modos de vinculación cuando los primeros pasos en una relación suceden en una app. Además, el estudio dice que muchas personas encuentran en Tinder una forma de evitar la incomodidad del rechazo directo. Todo pasa por el filtro del chat, del emoji, de la respuesta rápida o del ghosting. Y al mismo tiempo hay quienes valoran esa barrera digital como una forma de seguridad, de control, de selección, como una forma moderna de cuidar el deseo. Para salir del papel y ver cómo se vive esto en la práctica, hablamos con dos personas que usaron Tinder. Una tuvo una experiencia que terminó bien y la otra no tanto. Del chat al ghosting en 3, 2, 1. ¿Qué te llevó a probar Tinder? Hace varios años estoy separada, nunca tuve la iniciativa de conocer personas, tampoco me hacía el tiempo, no tenía la necesidad en realidad, hasta que un grupo de amigas me dijeron de que pruebe la aplicación esta de citas, a lo mejor conocía gente tanto de la provincia, fuera de la provincia, que no te ves en la obligación de verlo en persona. ¿Sentís que Tinder te ayudó a conocer personas? De cierta manera sí, porque estás en la comodidad de tu casa, no tenés que, a diferencia de conocer una persona en persona, algo de redundancia, lo podés hacer en cualquier horario del día, si tenés algún momento desocupado, abrir la aplicación y hay una diversidad de personas a través de la pantalla. ¿Alguna vez hiciste match con alguien? Sí, hice match con algunas personas, no te asegura nada de que puedas tener luego una conversación, pero sí, hice varios matchs. ¿Seguís hablando o en contacto con esas personas? Sí, con una persona quedó una linda amistad, luego de conocernos en persona, y con otra que también hicimos match y nos dimos cuenta de que teníamos varios gustos en común, en cuanto a la edad y todo lo que uno busca, sí, seguimos después de dos años en contacto. ¿Qué crees que estamos perdiendo con Tinder? Yo creo que esta aplicación es algo muy impersonal en realidad, porque no puedes ver que está al otro lado de la pantalla más que una imagen, cuando haces match pasás a una conversación y después de esa conversación te das cuenta si es que hay interés como para seguir conociéndose y de ahí, bueno, si es que se coordinan y ambas personas quieren el conocerse en persona. Aparte, no sabes si en realidad es verdadero lo que la otra persona dice o no, porque lees lo que la otra persona manifiesta, pero a su vez no puedes apreciar en la cara si en realidad es así. ¿Y vos crees que nos estamos volviendo más descartables en las relaciones? Totalmente, yo creo que sacando la aplicación de por sí, las relaciones hoy es no me gusta algo, paso a otro con todos estos términos que se utilizan en la modernidad que el ghosting, no me gusta directamente, no vuelvo a hablar y ni siquiera una explicación de por qué ya nadie trata de sostener un vínculo. ¿Sentís que se valora menos el encuentro casual? Sí, con la aplicación tenés a mano una herramienta donde tanto en hombre como en mujeres tengo diez personas para conocer y de ahí voy haciendo un sondeo, voy descartando. ¿Crees que Tinder fomenta vínculos reales o sólo efímeros? Y dependiendo, la verdad que yo encontré todo tipo de personas, personas que buscan solamente algo de una noche, que uno se da cuenta a través de las conversaciones, como personas que no y hay de todo, la verdad en mi caso me topé con buenas personas que son con las que actualmente sigo en contacto, pero como digo, hay de todo en la aplicación. Bueno, Maru, muchísimas gracias por tu tiempo. Del chat al ghosting en 3, 2, 1. Estamos con Franco que tuvo una experiencia no muy linda con la aplicación Tinder. ¿Qué te llevó a unirte a las apps de Z-Task? Y la verdad me llamó mucho la atención porque me aprecié mucho en sugerencias ahí en Play Store, así que bueno, como que pintados, nada, pasaron cosas medio tristes. ¿Qué fue lo que salió mal en tu experiencia? O sea, ¿llegó a pasar algún incidente o comportamiento específico que te haya molestado? Y la verdad nos juntamos con el chico, o sea, todo ocupado. No era tanto como pensaba, pero bueno, fue como que remarla más que nada y después empezó lo pesado, ya como que empezó a haber acoso, empezó a muchas perseguidas, me esperaba fuera de la facu con 5 sentimientos y yo lo evitaba, digamos, así que bueno. Me molestaba más que nada eso. ¿Sentís que te decepcionó el haber usado la aplicación de Tinder? Sí, porque realmente uno no sabe qué hay detrás de la pantalla o las mañas o las actitudes que puede llegar a tener la otra persona, digamos, tanto como conocer a alguien en face to face. Así que bueno, es como que más que nada eso, digamos. ¿Te gustaría compartir algún consejo o advertencia con las otras personas que lleguen a usarlo? Y la verdad que sí, que tengan mucho cuidado, que estén conscientes de que atrás de la pantalla puede estar otra persona completamente a las fotos que parece, cuídense. Ahí lo tienen, dos historias muy distintas y sin embargo, ambas nacieron en el mismo lugar. Tinder no define el final, pero sí condiciona cómo empieza el vínculo. La pregunta sería si seguimos eligiendo o si ya elegimos según lo que la aplicación quiere que veamos. Del chat al ghosting en 3, 2, 1. Tinder cambió la regla del juego, eso ya lo sabemos. Lo que quizá no terminamos de ver es todo lo que se fue perdiendo mientras supeábamos. Se perdió el silencio incómodo de la primera charla cara a cara. Él no me animé a decirle nada o me habló por recomendación de un amigo. Se perdió la pausa. Y se ganó el te hablo mientras espero el colectivo. El tengo tres matchs al mismo tiempo y no sé cuál sos vos. No es todo malo. El acceso, la comodidad, la posibilidad de conectar con personas que quizá no conoceríamos nunca. Eso está bueno. Pero hay una distancia emocional que también creció. Y con eso más frustración, más descartes, menos diálogo real. Lo digital no es el problema. El problema es dejar de preguntarnos cómo usamos lo que usamos, qué dejamos afuera, qué dejamos de sentir. Y eso es lo que nos hace ruido. No la app, no la pantalla. Sino el silencio que queda cuando todo es inmediato, pero nada permanece. Quizás la próxima vez que alguien te haga match, te tomes un ratito más para mirar un poco más allá de la foto. Y si no te hablan, bueno, capaz se le cortó el wi-fi. ¿O no? Del chat al ghosting en tres, dos, uno. Lo digital llegó para quedarse. Pero eso no significa que no podamos detenernos. Y preguntarnos qué nos está sacando en el camino. Producción general de Los del Fondo del Estudio. En la Conducción, Fátima Claure, Juan Gutiérrez y Darío Serrano. En el equipo técnico y de edición, Amanda Arias y Leandro Mercado. Nos escuchamos en el próximo episodio. Y mientras tanto, no te olvides de hacer scroll, pero también de mirar para adentro. Cada episodio de esta serie de podcast fue producido por estudiantes del Taller de Tecnología y Producción Radiofónica 1, de la Licenciatura en Comunicación Social y de la Tecnicatura en Comunicación Digital Convergente. Ambas carreras de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Jujuy. Me hace ruido. Me hace ruido. Me hace ruido. Me hace ruido. Me hace ruido. Me hace ruido es una producción original y de construcción colectiva de la Universidad Pública Argentina. Me hace ruido. Escucha todos los episodios en esta plataforma. Me hace ruido.

Autor

Arias, Amanda
Claure, Fátima
Gutiérrez, Juan
Mercado Molina, Leandro
Serrano, Darío

Fecha

Derechos

info:eu-repo/semantics/openAccess
https://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/ar/

Formato

Idioma

spa

Tipo

info:eurepo/semantics/other
info:arrepo/semantics/conjunto de datos

Identificador

https://investigacion.fhycs.unju.edu.ar/repositorio-tesis/items/show/416

Cobertura

ARG

Extensión

00:20:51

Podcast Episode Item Type Metadata

Episode

23

Season

1

Episode Type

full

Explicit

false

Bloquear

Not

Colección

Citación

Arias, Amanda et al., “Me hace ruido : episodio 23 : Tinder: citas rápidas, vínculos fugaces y terapia eterna,” Repositorio - FHyCS - UNJu, consulta 12 de septiembre de 2026, https://investigacion.fhycs.unju.edu.ar/repositorio-tesis/items/show/416.

Position: 394 (42 views)